Introducción

La sangre es un tejido líquido compuesto por células y plasma, que circula por el sistema vascular, constituyendo así el sistema sanguíneo.

Las células

Las células constituyen aproximadamente el 45% del volumen total de sangre. Derivan de una única célula progenitora denominada célula madre hematopoyética o stem-cell situada en la médula ósea y que es capaz de diferenciarse en los tres tipos celulares: eritrocitos o glóbulos rojos, leucocitos o glóbulos blancos y plaquetas.

Los eritrocitos

Los eritrocitos, también llamados glóbulos rojos o hematíes, son los elementos formes más abundantes de la sangre. La hemoglobina es su principal componente y su función es transportar oxígeno a los tejidos.

Los leucocitos

Los leucocitos o glóbulos blancos se dividen en dos grupos: granulocitos o polimorfonucleares y mononucleares. Dentro de los granulocitos o polimorfonucleares encontramos los Neutrófilos, Eosinófilos y Basófilos, y dentro de los mononucleares se engloban los Linfocitos y los Monocitos. Los leucocitos se forman en la médula ósea y en el tejido linfático, se encuentran en todo el organismo, incluyendo la sangre y tejido linfoide y tienen una función defensiva del organismo.

Las plaquetas

Las plaquetas son fragmentos citoplasmáticos de los megacariocitos, que son sus células precursoras presentes en la médula ósea. Las plaquetas circulan en la sangre e intervienen en la coagulación, evitando los sangrados a través de su capacidad de agregación y formación de coágulos.

El plasma

El plasma es la fracción líquida de la sangre y constituye el 55% del volumen total de la sangre. Está formado mayoritariamente por agua y el resto son sustancias sólidas que se encuentran disueltas. Dentro de las sustancias que componen el plasma destacan las proteínas (albúmina, inmunoglobulinas, factores de la coagulación, enzimas, proteínas de transporte, hormonas), glúcidos, lípidos, electrolitos, vitaminas y productos de desecho (ácido úrico, urea, creatinina, bilirrubina, etc), entre otras.

La hematología

La hematología es la especialidad médica que se ocupa del estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de la sangre y de los órganos que participan en su producción (médula ósea, bazo y ganglios linfáticos).